martes, 13 de diciembre de 2016

APRECIAR




Desde pequeños nos hablan de la importancia de cuidar nuestro cuerpo y el mundo que nos rodea; nos dicen que es bueno alimentarnos y descansar adecuadamente, querernos y respetarnos, cultivar nuestra alma y nuestra mente; limpiar nuestro espacio, no arrojar papeles al piso, no gastar innecesariamente los recursos naturales, entre otros. A medida que pasa el tiempo entiendo la importancia de estos consejos y es que nos llevan a ejercer una acción de la que muy pocos somos conscientes: Apreciar a las personas, animales, naturaleza y cosas que nos rodean.

Apreciar no es solo valorar la belleza que existe en nosotros, en otros, en la naturaleza o en las cosas, es también amar, cuidar y velar por su existencia; ello me lleva a pensar en una de las cosas más bellas, únicas y perfectas que existen: la madre tierra, ese lugar que nos da techo, abrigo, alimento, familia, el lugar donde realizamos todas las acciones posibles; por tal motivo, hoy quiero invitarlos a que empecemos a apreciar y a relacionarnos con este hermoso lugar desde una perspectiva amorosa y de respeto, admirando lo que nos ofrece y haciendo todo lo posible por mantenerlo. Aquí no vale pensar en las empresas poderosas que dañan los ecosistemas; tampoco se trata de volverse vegano, lo que importa es que desde nuestro lugar y desde nuestro estilo de vida trabajemos en hacer la diferencia y procedamos con decisión a devolverle a la tierra lo que siempre nos ha dado: amor, respeto y cuidado.

Inspirada en la propuesta de un ser que admiro y quiero mucho, decidí aprovechar este espacio para generar consciencia en el cuidado de la tierra; en esta tarea descubrí que la protección de este hermoso lugar puede efectuarse desde diferentes aristas; por ejemplo:

- Tomar consciencia del modo en que hablamos de nosotros, de las personas y de las situaciones que vivimos, dejar de quejarnos constantemente, evitar hablar desde la crítica, no hablar con groserías y actuar sin agresividad, aunque resulte difícil, genera un ambiente sano y agradable con las personas que compartimos;  es importante que observemos que lo que sale de nuestro pensamiento o de las palabras que expresamos, influyen positiva o negativamente en el ambiente.

- Una acción tan sencilla como desconectar los aparatos eléctricos y los cargadores de los teléfonos móviles es fundamental para evitar la emisión de gas carbónico.

- Escoger alimentos de temporada, especialmente de  pescados que deseamos consumir, ayuda a mantener el equilibrio del ecosistema.

- Cuidar la vegetación y animales que habitan los lugares que visitamos ayudan a la conservación de las especies.

- El uso de la copa menstrual y dejar de usar toallas higiénicas contribuye en dejar de generar toneladas de basura.

- Adoptar mascotas abandonadas y brindarles amor y cuidado crea en nosotros sentimientos de gratitud y de generosidad que influyen positivamente en nuestro modo de actuar. En este punto invito a las personas que se abstengan de comprar animales que son sacados de su hábitat, por ejemplo, monos, tortugas, pájaros, etc. 

- Utilizar bombillos que ahorren energía, bolsas de tela en lugar de bolsas plásticas, apagar la luz y reciclar, sin duda contribuyen al cuidado del ambiente.

Es por lo anterior que en las próximas entregas ofreceré diferentes perspectivas de cuidados de la madre tierra y de los seres que lo habitan, se trata de dar pequeñas ideas que los inspiren a realizar cambios que contribuyan en el mantenimiento y cuidado de la naturaleza.