Debo confesar que como la mayoría de mujeres quiero tener el cuerpo perfecto, el abdomen plano, delgado, sin estrías y toda la interminable lista de requerimientos que a la mayoría también tiene; me quejaba porque tengo kilos de más, porque otras personas tienen un cuerpo envidiable y porque son privilegiadas por su constitución delgada, y claro, porque pueden comer lo que quisieran. Como la gran mayoría conozco todas las dietas, disciplinas deportivas y ejercicios para lograr mi cuerpo perfecto, pero como lo acabo de decir, solo "conocimiento" porque a la hora de la verdad nada de acción; me acuerdo que hasta había creado planes alimenticios y un calendario de ejercicios para lograr mi sueño anhelado; no obstante, reitero, de movimiento nada de nada.
Después de aburrirme de tanta charla interna pude ser consciente de una verdad obvia que no quería aceptar, y es que tener el deseo, el sueño, el conocimiento no es suficiente si no me muevo para lograr mi cuerpo anhelado. El quejarme solo acallaba mi pasividad, lo que también implicaba que desconociera el valor y la capacidad de mi ser y de mi cuerpo para ser saludable y tener una contextura con la que me sienta cómoda, y ello, no necesariamente es tener un cuerpo de modelo, pues qué más da si no mido 170 cms, o si tengo una estría, lo importante es que me sienta hermosa y feliz conmigo.
Por supuesto, en mis investigaciones para conocer la dieta de dietas y el ejercicio de ejercicios, pude constatar que las modelos y actrices que son motivo de mi inspiración para lograr mi aspecto físico perfecto, son constantes y disciplinadas trabajando sus cuerpos, lo ejercitan, comen y beben saludablemente. Lo lógico es que tales acciones generen los resultados esperados: cuerpos saludables y dignos de admiración.
Las anteriores reflexiones me llevaron a tomar consciencia de la importancia del movimiento o la acción, no solo para cuidar mi cuerpo y aspecto físico, sino para llevar a cabo mis metas y sueños. En efecto, algunas veces no nos detenemos a pensar que todo lo que nos rodea, sin excepción, es el resultado del accionar de alguien o algo, con independencia de las creencias que tengamos. Por ejemplo, un árbol, aunque tenga cien años, siempre está en constante cambio, lo que necesariamente conlleva un movimiento; sin duda el árbol que se plantó en un tiempo determinado ya no es igual al que encontramos hoy, no tiene las mismas hojas, ni tallos, pero en su esencia sigue siendo el mismo; por supuesto ni qué decir de un ser humano o de un hermoso animal.
Estas líneas parecen obvias, pero las traigo a colación porque algunas veces nos sentimos prisioneros de nuestras circunstancias, de nuestro cuerpo o de las personas que nos rodean; incluso llegamos a pensar que algunos son privilegiados, "son de buenas" o "nacieron con estrella" y que por tal motivo tienen una experiencias maravillosas; pero si estudiamos las vidas de estas personas, en la gran mayoría de casos la característica que tienen en común es que están en constante movimiento, tienen en mente proyectos, metas y sueños y solo se concentran en realizarlas.
No niego que en ocasiones se puede sentir miedo, rabia, ansiedad, tristeza, pereza porque el camino puede parecer negro y sin salida o porque no vemos resultados; sin embargo, con todo y sentimientos, los invito a que se muevan, no solo para cuidarte físicamente, sino para tener constancia y disciplina y avanzar en la consecución de sus deseos; acaso ¿no es preferible concentrarse en los movimientos que se requieren para lograr algo, que acongojarse con una situación que a veces ni siquiera podemos controlar?
Por supuesto, demás está decir que en estos momentos estoy dando aplicación a mi plan alimenticio y puse en movimiento mi plan de ejercicios..... espero darles noticias pronto (solo puedo adelantar que he bajado algunos kilos).
Un abrazo fraternal,
Después de aburrirme de tanta charla interna pude ser consciente de una verdad obvia que no quería aceptar, y es que tener el deseo, el sueño, el conocimiento no es suficiente si no me muevo para lograr mi cuerpo anhelado. El quejarme solo acallaba mi pasividad, lo que también implicaba que desconociera el valor y la capacidad de mi ser y de mi cuerpo para ser saludable y tener una contextura con la que me sienta cómoda, y ello, no necesariamente es tener un cuerpo de modelo, pues qué más da si no mido 170 cms, o si tengo una estría, lo importante es que me sienta hermosa y feliz conmigo.
Por supuesto, en mis investigaciones para conocer la dieta de dietas y el ejercicio de ejercicios, pude constatar que las modelos y actrices que son motivo de mi inspiración para lograr mi aspecto físico perfecto, son constantes y disciplinadas trabajando sus cuerpos, lo ejercitan, comen y beben saludablemente. Lo lógico es que tales acciones generen los resultados esperados: cuerpos saludables y dignos de admiración.
Las anteriores reflexiones me llevaron a tomar consciencia de la importancia del movimiento o la acción, no solo para cuidar mi cuerpo y aspecto físico, sino para llevar a cabo mis metas y sueños. En efecto, algunas veces no nos detenemos a pensar que todo lo que nos rodea, sin excepción, es el resultado del accionar de alguien o algo, con independencia de las creencias que tengamos. Por ejemplo, un árbol, aunque tenga cien años, siempre está en constante cambio, lo que necesariamente conlleva un movimiento; sin duda el árbol que se plantó en un tiempo determinado ya no es igual al que encontramos hoy, no tiene las mismas hojas, ni tallos, pero en su esencia sigue siendo el mismo; por supuesto ni qué decir de un ser humano o de un hermoso animal.
Estas líneas parecen obvias, pero las traigo a colación porque algunas veces nos sentimos prisioneros de nuestras circunstancias, de nuestro cuerpo o de las personas que nos rodean; incluso llegamos a pensar que algunos son privilegiados, "son de buenas" o "nacieron con estrella" y que por tal motivo tienen una experiencias maravillosas; pero si estudiamos las vidas de estas personas, en la gran mayoría de casos la característica que tienen en común es que están en constante movimiento, tienen en mente proyectos, metas y sueños y solo se concentran en realizarlas.
No niego que en ocasiones se puede sentir miedo, rabia, ansiedad, tristeza, pereza porque el camino puede parecer negro y sin salida o porque no vemos resultados; sin embargo, con todo y sentimientos, los invito a que se muevan, no solo para cuidarte físicamente, sino para tener constancia y disciplina y avanzar en la consecución de sus deseos; acaso ¿no es preferible concentrarse en los movimientos que se requieren para lograr algo, que acongojarse con una situación que a veces ni siquiera podemos controlar?
Por supuesto, demás está decir que en estos momentos estoy dando aplicación a mi plan alimenticio y puse en movimiento mi plan de ejercicios..... espero darles noticias pronto (solo puedo adelantar que he bajado algunos kilos).
Un abrazo fraternal,
AsÍ es, basta de tanta palabrería, todo empieza con tomar la decisión, enfocarse y hacer que suceda!!! una entre varias de las consecuencias será (como lo decías en tu post anterior) AMOR PROPIO.
ResponderEliminarGracias mi Pao, ahora tu eres ejemplo de ello. Te felicito!
Es cierto, algunas veces solo somos palabras, siendo acción vamos a lograr lo que nos propongamos. Y más allá de la meta, a disfrutarnos el camino :).
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